“Epigram” fue lanzado en 2020 como un proyecto creado con la intención de sentirse diferente, extraño y hasta cierto punto surrealista. Desde el inicio, quería que el álbum transmitiera la sensación de entrar en un espacio ambiguo entre los recuerdos, los sueños y las emociones; algo que no siempre pudiera explicarse de manera lógica, pero sí sentirse.
Gran parte de la inspiración detrás del álbum vino de la estética y narrativa de David Lynch, especialmente esa forma de convertir lo cotidiano en algo inquietante, melancólico y emocional al mismo tiempo. Quise llevar esa idea al sonido: crear canciones que parecieran fragmentos de memoria, escenas aisladas o momentos suspendidos en el tiempo.
Cada tema dentro de “Epigram” tiene una identidad propia, pero juntos forman una experiencia atmosférica y contemplativa. El álbum mezcla sonidos electrónicos y ambientales con melodías emocionales y espacios minimalistas, permitiendo que cada canción respire y genere una sensación distinta.
Más que seguir estructuras tradicionales, busqué que el álbum se sintiera como un recorrido emocional. Hay momentos de calma, nostalgia, incertidumbre y silencio, todo conectado por una estética muy introspectiva y cinematográfica.
“Epigram” representa una etapa donde empecé a entender la música no solo como canciones individuales, sino como mundos completos capaces de transmitir imágenes, emociones y sensaciones difíciles de describir con palabras.
Emmanuel T. Miranda